viernes, 14 de febrero de 2014

Especies Foráneas

ESPECIES FORÁNEAS

 
El tiempo pasaba en nuestro nuevo hogar. Mientras tanto, el universo nos sorprendía cada día con pequeños detalles que nos emocionaban: locales, artilugios, nuevos visitantes… Nuestra vida se había convertido en un torrente de adrenalina que nos hacía sentir más vivas que nunca. Sentíamos como si nada ni nadie nos pudiera bajar de esa nube de risas cómplices y bienestar africano en la que nos habíamos instalado, pero también sabíamos que en algún momento la caída sería inevitable.

No queríamos pensarlo demasiado. Pensar lo estropearía todo. Así que apostamos por vivir el momento, cada segundo era único. En cierta manera sólo íbamos a vivirlo una vez y queríamos disfrutarlo a toda costa.

Incluso Julia empezó a escribir conmigo… Escribir nos ayudaba a mantener la estabilidad emocional en esa pequeña burbuja en la que habitábamos. Con el tiempo nos dábamos cuenta de que todo el bagaje con el que habíamos llegado se iba ido aligerando poco a poco. Ya no éramos esas chicas con ideas fijas y convicciones claras. Nuestros principios y valores empezaban a tambalearse y en cierta manera eso nos asustaba. Todo flotaba en una línea borrosa que separaba el surrealismo de nuestra realidad y a veces ni siquiera distinguíamos ese límite.

Julia y yo éramos especies marinas foráneas y Nigeria empezaba a tener sus efectos sobre nosotras. Para bien o para mal el país nos estaba cambiando…

Recordé entonces un documental de National Geographic sobre especies acuáticas. ¿Éramos invasoras en un lugar al que no pertenecíamos?
- “Cuando una especie foránea llega a un nuevo lugar, pueden suceder varias cosas: puede encontrar inhóspito el nuevo hábitat y morir; puede sobrevivir con apenas impacto para el medio ambiente; o puede hacerse con el control y dañar de diversas maneras la vida salvaje que existe en el lugar de forma natural”.

Definitivamente la adaptación estaba en marcha. ¡Bien! Por lo menos no íbamos a morir… Sin tan siquiera darnos cuenta nos encontrábamos celebrando nuestro primer mes en Nigeria así que la primera opción estaba descartada.

La cuestión entonces se debatía entre sobrevivir con apenas impacto en la vida de Lagos o hacernos con el control. No sabía por qué pero veía el peligro tatuado en nuestra frente. Sólo llevábamos un mes viviendo, trabajando y respirando juntas, pero en tan poco tiempo me había dado cuenta de que Julia y yo éramos diferentes a todo lo que nos rodeaba. Sin embargo, tampoco nos veía capaces de darle la espalda a todo lo que creíamos ser.

La semana de nuestro mes-aniversario había sido diferente a las anteriores. Empezábamos a experimentar las consecuencias de adaptación al lugar y luchábamos por volver a ser nosotras mismas. Esa misma semana Julia quiso leerme algo que había escrito:


UN MES EN NIGERIA

Esta semana vamos a cumplir un mes desde que llegamos aquí el día 11 de enero. No me puedo creer que SÓLO haya pasado un mes porque todo ha sido tan intenso e inexplicable que parece mentira que llevemos tan solo 4 semanas. Cada día pasan cosas inesperadas y no te vas a la cama nunca sin al menos un par de momentos “wtf!” en el día.

 
El martes celebraremos nuestro aniversario como compañeras (¿de piso? ¿De trabajo? ¿De coche? ¿De confidencias? ¿De todo en general? ) y como pareja de hecho. Hemos reservado para semejante cita una botella de champagne nada más y nada menos que de Louis Rouderer (sí, de la competencia, nada d cava…. L Representamos la marca España pero se nos compra muy fácilmente…). Y antes de que alguno salte a la yugular sobre nuestro presupuesto y sobre si hemos tirado la casa por la ventana (¡¡que somos becarias!!), es un regalo que me hicieron en una empresa importadora que quedó muy satisfecha con una reunión que le organicé en la última misión comercial. Mi primera misión y me llevo ese champagne a casa, no me puedo quejar…

 
Siento que esta experiencia está siendo como una montaña rusa de sobresaltos: semana buenilla-semana malilla-semana buenísima-hoyo. … y etc. Aquí los momentos buenos son extraordinariamente buenos, y los malos, pues no los recordamos, right? Si queréis saber las cosas malas de Nigeria Mr. Google os las cuenta toditas. Si queréis saber cuáles son las cosas buenas, pues echad imaginación porque sólo se saben si se viene aquí.

 
Sentimientos encontrados: tierra hostil como la mejor manera de sacudir de arriba abajo cosas que pensabas que tenías tan claro en la vida. Tienes 28 años, crees que ya tienes tus ideas organizadas sobre la vida, tu cabecita amueblada, y tus criterios morales, ideológicos y convicciones varias totalmente determinadas. Ven a Nigeria y… ¡todo patas abajo!

 
Las cosas van mucho más allá que una mera cuestión de situaciones desfavorecidas económicamente. Hay muchas maneras de ser subdesarrollado. Te das cuenta de que ser europeo no es solo ser afortunado en cuanto a oportunidades económicas. Vivir en un país en el que no se respetan los derechos humanos, las libertades, donde la corrupción abarca todo lo imaginable y donde la legalidad siempre se mueve en terreno pantanoso puede ser una jodienda.

 
Es curioso como un país que a simple vista no parece tan irrespetuoso con las mujeres (no ves burkas, en ningún sitio te prohíben nada por el hecho de ser mujer, ves mujeres en casi todas las profesiones, etc.), es podridamente machista. Y solo te das cuenta cuando eres mujer y ves el desprecio continuo y la falta de respeto y de tomarte enserio, a pesar d ser una Ojibo joven, soltera y trabajadora (¿se pueden romper más esquemas por favor?). Y entonces te das cuenta de que en Europa tenemos unos “privilegios/derechos” que mucha gente está lejos de tener. Cosas que no se palpan, que se consiguieron hace mucho tiempo con mucho esfuerzo, que no te das cuenta que las tienes, que parecen cosas súper obvias, y que solo te das cuenta de lo que valen cuando no las tienes. Hola, ¿¡derechos y legalidad inexistentes en Nigeria!?

 
En fin, espero que todas las cosas que estoy viviendo no me sacudan demasiado la cabeza. Yo pensaba que vivir una experiencia así te podía hacer mejor persona. En Este momento de incertidumbres de valores que vivo tengo miedo de volver peor persona. ¿Qué pasa si sucede? No hago más que mirar a la gente que lleva más tiempo aquí y sinceramente, lo temo. Veo gente a la que Nigeria ha puesto su vida patas abajo continuamente, juzgándolos nuestros primeros días; y luego sintiendo vergüenza por haber juzgado cuando igual nosotras estamos haciéndolo incluso peor. ¿Qué pasa cuando no tienes claros tus principios? ¿Qué está bien y qué no?

 
Después de escuchar a Julia no podía estar más de acuerdo con ella y una única duda atormentaba mi cabeza ¿En qué tipo de especie marina foránea nos iba a convertir la ciudad?


















No hay comentarios:

Publicar un comentario